WASHINGTON D. C..- La organización
For Freedoms, liderada por artistas y dedicada a profundizar la participación cívica mediante el reconocimiento del papel esencial de los creadores en la construcción de una sociedad libre y pluralista, presenta dos nuevas exposiciones que marcan el tercer y último año de su programa de residencia artística de tres años con la Escuela Corcoran de Artes y Diseño de la Universidad George Washington. Night and Day, del artista Eric Gottesman, y Reflect, del artista Cannupa Hanska Luger, podrán visitarse en la Corcoran del 28 de octubre de 2026 al 19 de febrero de 2027.
NIGHT AND DAY
Night and Day gira en torno a Oromay, la controvertida novela en amárico publicada en 1983 por el periodista y escritor etíope Baalu Girma, escrita durante el régimen del Derg en Etiopía y prohibida poco después de su publicación. A partir de la prolongada relación del artista Eric Gottesman con esta obra literaria, la exposición examina cómo los artistas crean, comunican y preservan la memoria cultural en contextos marcados por la censura, la represión política y la violencia estatal, tanto dentro de estos sistemas como en oposición a ellos.
El título de la exposición surge de la doble vida que llevaba Girma. Durante el día, trabajaba en su escritorio redactando propaganda para el Derg; por la noche, sentado a la mesa de su cocina, escribía ficción a mano, utilizando lápiz y papel. En Oromay, Girma convirtió esa misma dualidad en una estrategia literaria, mezclando realidad y ficción y recurriendo a técnicas de tradiciones poéticas etíopes como el qine para ocultar significados políticos bajo la superficie de su prosa, diciendo una cosa mientras transmitía otra. Oromay constituye tanto un caso de estudio como un modelo de la capacidad de la ficción para cuestionar el poder, no solo durante el régimen del Derg, sino también bajo otros sistemas políticos opresivos.
Desde 2011, Gottesman ha desarrollado una serie de traducciones, interpretaciones y adaptaciones de Oromay. En 2012, en colaboración con Yawoinshet Masresha y la familia de Girma, publicó el primer fragmento traducido y autorizado de la novela, que representó apenas la segunda traducción de una obra de ficción del amárico al inglés. Desde entonces, ha colaborado con diseñadores, artistas, escritores y cineastas de Etiopía, Eritrea y Estados Unidos para trasladar la novela y la historia de su autor a nuevos formatos, entre ellos fotografía, instalaciones de video, talleres colaborativos, obras sobre papel y escultura.
"El legado de este único libro me ha obsesionado durante más de una década. La manera de contar historias de Girma y su compromiso con ella, a pesar de los riesgos, representan un regalo y una lección para los artistas que trabajan en distintas disciplinas y en contextos donde la creatividad puede considerarse una amenaza", afirma Eric Gottesman.
Night and Day plantea una pregunta que Gottesman considera especialmente urgente en los Estados Unidos de hoy: ¿qué podemos hacer con un libro prohibido? Mediante la traducción, las estrategias de duplicación y las formas de observación recíproca, la exposición aborda la escritura de Girma no solo como fuente de inspiración, sino también, en ocasiones, como materia prima física, examinando cómo el arte puede construir lo que Gottesman denomina una "política de lo posible".
En conjunto, las obras expuestas invitan a reflexionar sobre lo que la escritura de Girma revela acerca de los riesgos que asumen los artistas para expresarse libremente, tanto en la Etiopía en la que escribió como en los Estados Unidos actuales, donde la libertad de expresión también se encuentra sometida a presiones.
La exposición reúne fotografías, videos, esculturas y obras sobre papel que abarcan dos décadas de trabajo de Gottesman en torno a Oromay. La pieza que da título a la muestra, Night and Day / ቀን ጨለማ, es una escultura cinética creada en colaboración con el diseñador Jomo Tariku y la artista Adiskidan Ambaye. Combina madera contrachapada, acrílico grabado, rollos de algodón, papel e hilo, impresiones pigmentadas y un motor activado mediante sensores de movimiento.
Baalu Girma's Portrait, una videoinstalación de tres canales, se basa en entrevistas con Almaz, esposa del escritor; su hija, Meskerem Girma; y su mejor amigo, Abiyi Ford. La obra ofrece un retrato íntimo y poco habitual del hombre detrás de la novela.
Otras piezas utilizan directamente el libro como objeto físico. Flag incorpora serigrafías realizadas sobre páginas de la novela prohibida. Entre las obras adicionales se encuentran las películas Colonel's Mirror (2017) y Elilta and Fiammeta (2026); My Flesh and My Soul, desarrollada entre 2012 y 2026; y Absence (2006), una pila de impresiones fotográficas realizadas mediante el proceso C-41 en estudios fotográficos etíopes, cuyas imágenes han sido parcialmente censuradas.
La exposición incluye obras realizadas en colaboración con diseñadores, artistas, escritores y cineastas, entre ellos Jomo Tariku, Daniel Debebe Negatu, Yoni Brook, Adiskidan Ambaye, Tegegn Samuel y Yawoinshet Masresha.
REFLECT
Reflect es un archivo vivo del Mirror Shield Project de Cannupa Hanska Luger, que conmemora los diez años transcurridos desde su creación. Arraigado en las tradiciones indígenas de las Grandes Llanuras del Norte, el concepto de counting coup describe un acto de valentía que no se define por la violencia, sino por acercarse lo suficiente a un adversario para reconocer su humanidad sin causarle daño.
Luger utiliza este principio como una metodología artística basada en la proximidad, la responsabilidad, la moderación y el reconocimiento. Esta filosofía atraviesa Counting Coup: We Are the People, su proyecto de residencia más amplio, que comprende exposiciones, programas públicos y actividades comunitarias.
"Diez años después de la creación de un escudo de espejo, el concepto sigue siendo relevante. Personalmente, pienso que algún día caerá en el olvido y la necesidad de dispositivos como estos resultará inconcebible", afirma Cannupa Hanska Luger.
El Mirror Shield Project fue iniciado en 2016 por Luger, de ascendencia mandan, hidatsa, arikara y lakota, en apoyo a los Defensores del Agua (Water Protectors) del campamento Očhéthi akówiŋ (Oceti Sakowin), cerca de Standing Rock, Dakota del Norte.
Luger, quien creció en la reserva de Standing Rock, desarrolló el proyecto como una respuesta artística y una manera de movilizar a las comunidades creativas en solidaridad con la soberanía indígena y la protección de la tierra y el agua.
Diseñados con materiales ligeros, económicos y fáciles de conseguir, los escudos fueron concebidos deliberadamente para que cualquiera pudiera reproducirlos. Durante su residencia artística en el Instituto de Artes Indígenas Estadounidenses, Luger colaboró con la cineasta Razelle Benally, de ascendencia oglala lakota y diné, para crear How to Build Mirror Shields for Water Protectors, un video instructivo difundido libremente a través de las redes sociales.
En cuestión de semanas, artistas, activistas, estudiantes, familias y miembros anónimos de comunidades de todo el país fabricaron y transportaron alrededor de mil escudos con superficies reflectantes hasta el campamento Očhéthi akówiŋ, mientras que los propios Defensores del Agua elaboraron otros directamente en el lugar.
Desde el principio, Luger imaginó las superficies reflectantes no solo como una forma de protección, sino también como una manera de devolver la mirada de los sistemas de vigilancia hacia quienes los utilizaban.
En colaboración con el artista Rory Erler Wakemup, miembro de la tribu chippewa de Minnesota, y la comunidad de Defensores del Agua de Očhéthi akówiŋ, cientos de escudos fueron reunidos en una acción colectiva de gran escala. Durante la intervención, los participantes recorrieron el campamento sosteniendo espejos sobre sus cabezas, formando con sus cuerpos una especie de río.
Las superficies reflectantes se orientaron hacia el cielo, en dirección a las aeronaves policiales de vigilancia que sobrevolaban constantemente el campamento, devolviendo simbólicamente la vigilancia hacia quienes observaban desde las alturas.
En otras acciones realizadas en primera línea de las protestas, los espejos reflejaban la imagen de los agentes policiales militarizados, buscando romper con la percepción abstracta del conflicto y revelar al ser humano detrás del uniforme.
El Mirror Shield Project surgió dentro de un movimiento mucho más amplio de liberación indígena que ya estaba en marcha en Standing Rock. La resistencia contra el oleoducto Dakota Access Pipeline no era simplemente una campaña ambiental, sino también una afirmación de la soberanía indígena, de los vínculos con el territorio y de la responsabilidad hacia la tierra, el agua y las generaciones futuras.
El Mirror Shield Project se convirtió en la contribución de Luger a ese movimiento más amplio: una obra de arte concebida no solo para representar la resistencia, sino para resultar útil dentro de ella. Un sencillo acto de creación en un lugar podía transformarse en una expresión de solidaridad en otro.
Durante la década transcurrida desde Standing Rock, el proyecto ha continuado desplazándose entre las acciones de protesta, la defensa indígena de la tierra y el agua, la creación comunitaria, las performances, las exposiciones y la investigación académica.
Debido a que el artista puso el diseño a disposición del público como un recurso de código abierto, su historia no pertenece a un único autor, sino a las numerosas personas y comunidades que lo han mantenido vivo.
Los escudos reflectantes han aparecido en las protestas de Stop Line 3 contra el oleoducto Line 3 de Enbridge, en manifestaciones de Black Lives Matter en distintos puntos de Estados Unidos y, de manera anónima, en movimientos de resistencia alrededor del mundo.
En muchas de sus presentaciones museísticas, el proyecto ha mantenido un carácter activo en lugar de convertirse en un simple archivo histórico. Las comunidades han sido invitadas a fabricar y utilizar nuevos escudos en sus propios entornos, permitiendo que la obra trascienda los espacios de exhibición y regrese a la acción comunitaria y social.
En la Corcoran, Reflect celebra esta trayectoria de diez años y, al mismo tiempo, mantiene vivo el espíritu participativo del Mirror Shield Project. La exposición funciona tanto como un archivo vivo como un taller de herramientas en funcionamiento.
Visitantes, artistas, estudiantes y grupos comunitarios están invitados no solo a conocer la historia del proyecto, sino también a participar en su continuidad mediante la colaboración social, la fabricación de escudos y su activación a través de performances.
Diez años después de Standing Rock, sigue siendo imposible rastrear el alcance completo del Mirror Shield Project, y precisamente ahí reside su legado.
El movimiento más amplio por la liberación indígena continúa adoptando nuevas formas: afirmando la soberanía, defendiendo la tierra y el agua, fortaleciendo los vínculos comunitarios e imaginando futuros más allá de los sistemas coloniales.
Dentro de este movimiento vivo de liberación indígena, el Mirror Shield Project continúa en marcha, impulsado no por la propiedad individual, sino por la participación colectiva.