LONDRES.- Este oto帽o, Cindy Sherman presenta por primera vez obras fotogr谩ficas de su nueva serie Fabric Matrons, en la que explora la identidad como un proceso de construcci贸n continuo a lo largo de la vida. A trav茅s de un lenguaje visual caracterizado por telas elaboradamente drapeadas, las protagonistas de sus im谩genes parecen fundirse con el entorno, intensificando la tensi贸n entre el ocultamiento y la exhibici贸n para examinar c贸mo las mujeres negocian su visibilidad en las distintas etapas de la vida.
Las escenas cuidadosamente preparadas por Sherman, varias de las cuales incorporan elementos procedentes de los archivos de Chanel, ponen en primer plano la representaci贸n y la percepci贸n de la feminidad y la belleza. De esta manera, la artista cuestiona las expectativas sociales y la presi贸n constante por construir y mantener una imagen p煤blica con el paso del tiempo.
Cindy Sherman encontr贸 el punto de partida de esta nueva serie en las p谩ginas de una revista promocional de una tienda de lujo de los Hamptons. La publicaci贸n estaba llena de im谩genes cuidadosamente retocadas de una conocida modelo de la misma generaci贸n que Sherman, adornada con abundantes joyas.
En una evoluci贸n sofisticada de su exploraci贸n de la fotograf铆a de moda, la artista comenz贸 a trabajar con grandes extensiones de tela que funcionaban simult谩neamente como vestuario y fondo escenogr谩fico, estableciendo as铆 el inconfundible lenguaje visual de la serie.
Por invitaci贸n de Chanel, Sherman incorpor贸 telas y joyas de la casa de moda en algunas de las obras, incluidos extraordinarios tejidos de tweed elaborados con materiales como tiras de cuero, hilos dorados y lentejuelas.
La relaci贸n art铆stica de Sherman con Chanel se remonta a su serie Ominous Landscapes (2010-2012), en la que sus personajes vest铆an prendas y accesorios procedentes de los archivos de la firma.
La serie Fabric Matrons, presentada en Londres, intensifica el car谩cter teatral del estilismo y recurre a los c贸digos visuales de la fotograf铆a editorial para alterar el glamour de la moda mediante artificios y construcciones deliberadas.
Sin trabajar a partir de un guion, Sherman construye intuitivamente a cada protagonista. Primero experimenta con telas y pelucas hasta que comienza a surgir una personalidad y, posteriormente, aplica maquillaje para completar el personaje.
Entre las figuras ficticias de la serie aparece una mujer envuelta en telas que forman un vestido rojo hasta el suelo, as铆 como una matrona vestida de tweed y medias, situada frente a un fondo de cortinajes amarillos.
Otra figura sostiene un bolso adornado con perlas y presenta una combinaci贸n aparentemente incongruente entre un vestido de estilo campesino y un accesorio de lujo, reflejando as铆 la naturaleza compleja y, en ocasiones, contradictoria de la identidad.
Maestra de la transformaci贸n, Sherman ha sido su propia modelo durante m谩s de cinco d茅cadas, creando e interpretando una amplia variedad de personajes ficticios que exploran y cuestionan los estereotipos habituales de la identidad femenina.
Aunque sus personajes son imaginarios, la confrontaci贸n que plantea Fabric Matrons tambi茅n est谩 relacionada, en parte, con la propia artista.
"Esto ha ido m谩s all谩 de la belleza. Creo que est谩 mostrando las neurosis de estos personajes, probablemente las m铆as tambi茅n, y similares a las de muchas mujeres de mi edad", afirma Sherman.
Al trabajar tan cerca de la c谩mara, la artista encontr贸 sorprendente observar el proceso de envejecimiento y relaciona esta experiencia con una doble exigencia social, seg煤n la cual las mujeres son juzgadas de manera desproporcionada frente a los ideales de belleza y juventud, en comparaci贸n con los hombres.
La tensi贸n entre resistirse al paso del tiempo y aceptarlo aparece a lo largo de toda la serie mediante detalles del vestuario y de la puesta en escena, ofreciendo distintas interpretaciones de la belleza, el envejecimiento y la feminidad.
Los objetos utilizados como accesorios, poco frecuentes en esta serie, adquieren especial relevancia en una fotograf铆a que muestra a una figura recostada y que ilustra estas actitudes contrapuestas.
A su lado, una revista de papel brillante representa los ideales tradicionales de juventud y belleza, mientras que un libro sobre fisiognom铆a, o interpretaci贸n de los rasgos faciales, considera las l铆neas de expresi贸n y las arrugas como caracter铆sticas naturales e inherentes al rostro, dignas de atenci贸n y estudio.
Sherman profundiza en esta dualidad mediante el maquillaje, creando en algunas obras apariencias casi tan perfectas como las de una fotograf铆a retocada digitalmente, mientras que en otras reproduce deliberadamente los signos del envejecimiento.
Las decisiones que Sherman toma frente a la c谩mara tambi茅n ponen de manifiesto la compleja relaci贸n entre identidad y visibilidad.
En varias fotograf铆as, las protagonistas llevan guantes que hacen que la piel parezca artificialmente perfecta, sugiriendo una tendencia a ocultar la verdadera identidad.
Otros personajes aparecen vestidos con telas que se confunden con el fondo, planteando interrogantes sobre qui茅nes reciben reconocimiento y visibilidad dentro de la sociedad.
Concebidas como un conjunto de individuos distintos y no como una secuencia narrativa, las obras de Sherman invitan al espectador a reconocer aspectos de s铆 mismo en sus personajes y, al hacerlo, a enfrentarse a sus propias inquietudes, decisiones y deseos relacionados con la identidad.