ARLES.- Seguir la historia de la sal es seguir la historia de la humanidad, afirma Julianknxx, artista radicado en Londres que ha pasado gran parte del último año concentrado en este mineral. No resulta sorprendente, dado el enorme alcance simbólico, histórico y material de la sal.
Nuestro cuerpo la expulsa en momentos de intensidad física y emocional. Funciona como conservante, agente curativo y potenciador del sabor, además de desempeñar un papel central en antiguos rituales. El agua salada conecta y divide continentes y pueblos. Puede hacer que nuestros cuerpos floten. Está entrelazada con historias de comercio, desplazamiento, violencia y pérdida. Para Julianknxx, la sal es testigo y mensajera.
Julianknxx nació en 1987 en Freetown, Sierra Leona. Cuando tenía nueve años se trasladó con su familia a Gambia, antes de establecerse en Londres durante su adolescencia. A través de la poesía, la música, el cine, la performance y la instalación, su obra explora la transmisión de las historias particularmente las de África y sus diásporas y las formas en que los relatos migran y se transforman a lo largo de las generaciones y a través de los océanos.
En mayo inauguró In Search of... Incredible en
Luma Arles, su exposición más importante presentada hasta ahora en Francia. La muestra surgió de una residencia de tres meses realizada el verano pasado en este centro artístico, fundado por la mecenas y coleccionista suiza Maja Hoffmann.
Aunque la exposición se desarrolló en Arles, sus raíces se encuentran en la investigación que Julianknxx llevó a cabo 72 kilómetros al sur, en Marsella, una de las ciudades que protagonizaron su exposición de 2023 en la Curve del Barbican, Chorus in Rememory of Flight.
Para aquel proyecto, el artista se sumergió en comunidades de la diáspora africana de nueve ciudades portuarias europeas, donde reunió performances, canciones, poemas e historias orales.
Tenía toda esta investigación guardada: imágenes que no había utilizado, canciones que había grabado, entrevistas, explica. Tenía sentido profundizar más.
Sin embargo, todavía necesitaba un hilo conductor, que surgió durante una conversación con Vassilis Oikonomopoulos, director artístico de Luma.
Como muchas otras personas del mundo del arte, Oikonomopoulos conoció por primera vez la obra de Julianknxx en la exposición colectiva LUX, presentada en 2021 en 180 The Strand, en Londres, donde el artista mostró una videoinstalación titulada Black Corporeal (Breathe).
Lo que resultó inmediatamente sorprendente fue que su práctica no pertenecía a una sola categoría, señaló Oikonomopoulos. Se desplazaba entre la poesía, el cine, la performance, la música y la escultura con una precisión poco común.
Algunos proyectos se desarrollan de manera lógica; otros nacen de coincidencias casi surrealistas. En el caso de Arles, la conexión surgió cuando Julianknxx descubrió la larga historia de producción de sal de esta ciudad fluvial.
Incluso algunos de los paneles de revestimiento del interior de la torre de Luma, diseñada por Frank Gehry y donde el artista llevó a cabo buena parte de su investigación durante la residencia, estaban fabricados con sal cristalizada en la cercana Salin-de-Giraud, donde se encuentran las salinas más extensas de Europa.
Estos vastos paisajes blanqueados se convirtieron en el escenario de una de las obras centrales de la exposición, What Colours Can We Dream in This Night Filled with Salt? (¿Con qué colores podemos soñar en esta noche llena de sal?), un cortometraje presentado por primera vez en la 36ª Bienal de São Paulo, celebrada en septiembre pasado.
La película sigue al Coro Boras, un ensamble vocal radicado en Marsella que preserva las tradiciones culturales de las Comoras a través del canto, así como al escritor, compositor y poeta de slam MBaé Tahamida Mohamed, conocido como Soly, quien viajó a las islas Comoras y regresó con canciones de cuna para su esposa, Fatima Ahmed, fundadora del coro.
Sobre una inquietante banda sonora se escucha un poema escrito por Julianknxx, que entrelaza las canciones de cuna del coro con las del propio artista. Julianknxx compuso la música de la película en colaboración con los músicos Thabo, Aron Kyne y Paul Cousins, quienes también participaron en la exposición del Barbican.
Se trataba de escuchar, transformar y después presentar, explica Julianknxx.
La película también hace referencia a una leyenda del siglo XVIII sobre una bruja africana llamada Gang Gang Sarah, cuya historia ha sido transmitida en numerosas versiones. Según una de ellas, voló a través del Atlántico para liberar a su familia esclavizada en Tobago, donde permaneció para enseñar, sanar y enamorarse.
Cuando murió su esposo, subió a una ceiba con la intención de emprender el vuelo de regreso a África, pero cayó y perdió la vida. Según la leyenda, había perdido sus poderes después de consumir sal.
A lo largo de la película, dos niñas vestidas de blanco interpretadas por las propias hijas de Julianknxx, quienes inspiran gran parte de su poesía recorren las salinas provenzales. En otros momentos, una mujer cuyo personaje está inspirado en Gang Gang Sarah danza como una aparición sobre la cresta de las salinas, en ocasiones con una evidente sensación de frustración.
Es una historia sobre la difícil situación de las mujeres, señala el artista. Quería crear un personaje que se sintiera atrapado, como si hubiera aterrizado en esta planicie de sal y ya no pudiera volver a volar.
El paisaje de la película, añadió, debía parecer hermoso, pero fantasmal, como si existiera en algún lugar por encima de las nubes. Sin embargo, el entorno no es pura fantasía: al observarlo con atención, se percibe que el agua está teñida de rojo.
La belleza no está completa si no hay sangre, afirma.
Otra de las referencias de la película es la historia de Igbo Landing, un relato que, al igual que el de Gang Gang Sarah, se sitúa en algún punto entre la historia y el mito.
En 1803, un grupo de personas igbo esclavizadas, procedentes del territorio de la actual Nigeria, fue transportado a través del Pasaje Medio y vendido en el estado de Georgia. Poco después, se rebelaron en la isla de St. Simons, situada frente a la costa.
Los registros históricos indican que, en lugar de seguir a sus captores hacia tierra firme, regresaron al agua y eligieron la muerte antes que la esclavitud. Como ocurre con muchas historias negras, el relato se ha conservado tanto mediante la transmisión oral como a través de los documentos históricos.
En las historias orales transmitidas de generación en generación, se cuenta que los cautivos caminaron sobre el agua y que algunos consiguieron regresar a África, transformando un acto de resistencia en un acontecimiento a la vez histórico y mítico. La rebelión suele describirse como la primera marcha por la libertad de la historia de Estados Unidos.
Para Julianknxx, What Colours Can We Dream in This Night Filled with Salt? no trata sobre escapar, sino sobre el presente.
No es algo lejano y místico, explica. La historia de Gang Gang Sarah puede aplicarse a la actualidad. Los gobiernos todavía intentan impedir que las mujeres tengan acceso a la educación. Las instituciones están siendo destruidas. A la gente se le continúa poniendo límites.
Al final de la película, la pantalla se desvanece hasta quedar completamente blanca.
Cuanto más tiempo observas la sal, más comprendes que te atrae por la manera en que refracta la luz, señala el artista. Pensaba en cómo la luz puede convertirse en un arma: si no estás bajo ella, permaneces en la oscuridad. Pero es en medio, en las zonas grises, donde aparecen los contornos. Ahí es donde las cosas se vuelven interesantes.
Oikonomopoulos, quien parece situar a Julianknxx no solo como creador de imágenes, sino también como archivista, conservador e intérprete de historias colectivas, afirma:
Se aproxima a la sal no como un único símbolo, sino como un medio denso y cambiante; un material que es ecológico, industrial, histórico, sensorial y poético al mismo tiempo. En Arles y en la región de la Camarga, la sal contiene el peso del trabajo, la extracción, el clima, el comercio, la transformación y el territorio. Julianknxx entra en este campo con una sensibilidad extraordinaria y no reduce el material únicamente a una metáfora, a la historia o a su función utilitaria.
Mucho antes de comenzar a realizar películas, Julianknxx ya trabajaba con el dibujo, en ocasiones como una manera de calmar una mente ansiosa. Me muestra algunos. En su mayoría están compuestos por líneas únicas sobre bloques de color, que sugieren figuras, rostros y máscaras.
Hay en ellos una soltura casi automática, pero también una disciplina serena, como si cada línea avanzara a tientas hacia una forma en lugar de limitarse a describirla.
Recientemente, el artista ha comenzado a enviar sus dibujos a su madre, una maestra jubilada que vive en Gambia. Ella los lleva con un carpintero para que sean reinterpretados como pequeñas esculturas de palo de rosa y, después, las envía de regreso a su hijo en Londres.
Se trata del recorrido, de la idea de mandar algo a casa, algo que no es tangible, y después observar qué regresa, ya traducido, explica. Mi madre es la principal transmisora en ese proceso; es una manera de preservar un diálogo con el hogar a través de los océanos.
Lo que surge una y otra vez es la búsqueda de lo inefable, de aquello que no puede expresarse con palabras. Sé que mi madre me dio y continúa dándome la vida. Por eso, cuando le envío algo y después regresa, adquiere una vida propia.
Durante algún tiempo, Julianknxx no supo qué hacer con este archivo, ahora ya extenso, de piezas de madera que llevan inscritas en sí mismas sus travesías a través de amplias geografías físicas y culturales.
En la exposición de Luma, las obras serán mostradas, preservadas y transformadas en distintos materiales, entre ellos la sal, como una prolongación natural de su recorrido.
Resulta interesante entender la sal como una sustancia que preserva, cristaliza, erosiona y conecta, señala Oikonomopoulos. De algún modo, Julianknxx vuelve a hacer legible el territorio a través de su materialidad.
En 2023, mientras realizaba una investigación en Marsella para su proyecto en el Barbican, Julianknxx conoció a dos jóvenes congoleños que lo invitaron a filmar su actuación de danza.
Fue en una habitación oscura, con sal sobre el suelo. Estaban desnudos y utilizaban la sal para prepararse para este rito de paso; lo único que podía escucharse era la sal sobre su piel, recuerda, y añade que la experiencia lo conmovió profundamente.
Nunca había visto a dos hombres negros mostrar tanta intimidad sin que fuera sexual. Fue increíble.
El artista explicó que la actuación le hizo recordar una frase del libro de Frantz Fanon Piel negra, máscaras blancas, publicado en 1952: Soy negro, no por causa de una maldición, sino porque mi piel ha sido capaz de captar todos los efluvios cósmicos.
Añadió que también pensó en sus hermanos, quienes habían fallecido recientemente.
Abre su computadora portátil para mostrarme otra película creada para la exposición de Luma, Untitled (ɔl bɔdi na sta), desarrollada a partir de la grabación de aquella danza en Marsella.
Sobre una composición etérea creada por el artista, los cuerpos de los intérpretes parecen flotar en un vacío negro. Bailan con la sal, pintan el suelo con ella y la dispersan por el aire.
Julianknxx utiliza la poesía de una manera muy similar a la sal: como un agente de conservación que se desplaza a través del tiempo, el agua y los cuerpos, transportando las historias de quienes estuvieron antes y de quienes aún están por venir.
El vuelo de Gang Gang Sarah sobre el océano; las canciones de cuna preservadas por Soly y el Coro Boras; los dibujos convertidos en objetos mediante las manos de su madre: todos estos relatos forman parte de esa transmisión.
Es una exposición profundamente, profundamente personal, afirma.
Al recordar una vez más el encuentro en Marsella y observar a aquellos dos hombres durante su actuación, añade:
Estaba mirando sal, pero me hizo pensar en polvo de estrellas.
Julianknxx: In Search of
Incredible permanecerá abierta al público en Luma Arles hasta el 10 de enero de 2027.