BOLZANO.- Sesenta años después de la histórica exposición Primary Structures: Younger American and British Sculptors, celebrada en 1966 en el Jewish Museum de Nueva York, la
Fundación Antonio Dalle Nogare presenta un nuevo proyecto expositivo que busca celebrar y reconsiderar, desde una perspectiva histórica, el legado del minimalismo y su influencia en el arte contemporáneo a través de una selección de obras de su colección. La nueva exposición está comisariada por Eva Brioschi.
Organizada por Kynaston McShine, la exposición de 1966 consolidó a artistas como Donald Judd, Carl Andre, Dan Flavin, Robert Morris y Sol LeWitt, e introdujo una nueva concepción de la escultura basada en la reducción formal, la serialidad y la objetividad.
Primary Structures / Multiple Systems analiza cómo este lenguaje geométrico ha sido asimilado, transformado y, finalmente, "comprometido" por sucesivas generaciones de artistas, hasta convertirse en una herramienta para descifrar los complejos sistemas de la realidad contemporánea.
Una de las ideas centrales del minimalismo era que una obra no debía expresar nada más allá de sí misma: un objeto existe únicamente a través de su presencia física, y el artista deja de ser el creador que moldea directamente la materia para convertirse en un diseñador de estructuras.
Este cambio marcó una ruptura definitiva con la escultura tradicional en favor de los llamados "objetos específicos".
El uso de materiales industriales fríos, como la fibra de vidrio, el acero y el neón, combinado con la externalización de la producción a fábricas o artesanos especializados, condujo a una separación entre la concepción intelectual de la obra y su ejecución manual.
Incluso los lienzos quedaron reducidos a formas geométricas elementales, en las que el color no debía representar nada más allá de la planitud y de la propia superficie cromática percibida por el espectador.
Este nuevo modelo estético, fundamentado en el distanciamiento, el anonimato del artista y la percepción pura del volumen en el espacio, introdujo una concepción diferente de la obra de arte.
Su sentido se construye en el encuentro entre el objeto, el espacio y el espectador, cuya experiencia física y perceptiva cambia con el movimiento del cuerpo.
Esta relación encuentra una de sus expresiones más conocidas en la célebre afirmación de Frank Stella: "Lo que ves es lo que ves".
Sin embargo, el verdadero precursor de este cuestionamiento de la figura del autor y de la desacralización del objeto artístico comparado con un producto industrial y entendido como un residuo del proceso creativo fue Marcel Duchamp, varias décadas antes.
Un hecho histórico que confirma esta relación es la publicación del ensayo La muerte del autor, de Roland Barthes, que apareció por primera vez en inglés en la revista-caja Aspen y que se exhibe en la biblioteca de la Fundación.
Barthes sabía que su ensayo compartiría espacio con la célebre conferencia de Duchamp, El acto creativo, que ya anticipaba esta nueva perspectiva.
La exposición se desarrolla a través de distintos espacios, desde la planta baja, incluida la Black Box, hasta el primer piso, siguiendo un recorrido que conecta los ámbitos público y privado.
Esta dualidad refleja la propia naturaleza de la Fundación, que funciona simultáneamente como espacio expositivo y sede de la colección.
El proyecto reúne a artistas internacionales como Andrea Fraser, Fabio Mauri, Mario García Torres, James Turrell y Nairy Baghramian, y amplía los límites del lenguaje minimalista mediante prácticas que cuestionan las instituciones, la memoria, la identidad, la ecología y los sistemas de poder.
Todo ello se articula a través de una interacción entre la luz, el espacio, el tiempo y la crítica social.
Los artistas contemporáneos presentes en la exposición han elegido deliberadamente romper con aquella indiferencia histórica del minimalismo, apropiándose de sus módulos aparentemente inocentes y transformándolos en dispositivos críticos cargados de tensiones políticas, sociales e institucionales.
De este modo, demuestran que, en nuestra realidad actual, ninguna estructura puede considerarse neutral ni aislada del mundo que la rodea.
Primary Structures / Multiple Systems pone de relieve cómo las formas esenciales del pasado se han convertido en herramientas para interpretar la complejidad del presente.
La exposición invita al público a enfrentarse no solo a la presencia física de los objetos en el espacio, sino también a las infraestructuras materiales, políticas, tecnológicas, visibles e invisibles en las que estamos inmersos y con las que interactuamos diariamente, muchas veces de manera inconsciente.
Desde esta perspectiva, la reactivación de la historia se presenta como un ejercicio crítico fundamental para comprender y habitar las arquitecturas, los algoritmos y los sistemas que configuran nuestro presente y anticipan los del futuro.
La exposición está comisariada por Eva Brioschi.