NUEVA YORK.- Ippodo Gallery presenta Leaves of Words (Hojas de palabras), una exposición que podrá visitarse del 30 de octubre al 5 de diciembre de 2026. Tres maestros exploran interpretaciones contemporáneas de la escritura japonesa a través de tres materiales diferentes: la caligrafía de Satoshi Nemoto, las esculturas de hierro forjado de Tsuneo Nakazawa y las piezas de laca raden con incrustaciones de nácar de Shinya Yamamura.
"La poesía japonesa toma el corazón humano como semilla y de él hace brotar innumerables hojas de palabras". Prefacio del Kokin Wakashū, la primera antología de poesía escrita en kana, redactado por Ki no Tsurayuki hacia el año 905.
La escritura kana surgió en el siglo IX, cuando los escritores japoneses comenzaron a simplificar los caracteres chinos para crear su propio sistema de escritura fonética. En la corte del período Heian, floreció como el lenguaje de la poesía y las cartas de amor: flexible, cursivo y trazado de un solo movimiento continuo, tan cercano al dibujo como a la escritura.
Mil años después, el kana sigue formando parte de la escritura cotidiana japonesa, al tiempo que conserva sus orígenes artísticos. La exposición presenta obras originales de caligrafía de Nemoto, realizadas en kana japonés, en las que los trazos de cada carácter se superponen y fluyen unos sobre otros.
En el hierro, Nakazawa busca reproducir la cualidad del inochige (命毛, "pelo vital"), término caligráfico que designa los pelos centrales del pincel que permiten mantener la continuidad de un trazo sin interrupciones. Cada una de sus obras conserva esa fluidez ininterrumpida, ahora trasladada al metal.
Por su parte, Yamamura integra meticulosamente la escritura en sus recipientes para guardar té y cajas de incienso mediante la técnica tradicional de incrustación de nácar.
Satoshi Nemoto (nacido en 1984) trabaja con pinceles tradicionales y papeles washi poco comunes, preservando las tradiciones del período Heian. Esta herencia histórica se manifiesta también en sus trazos: las pinceladas se despliegan como paisajes metafóricos en los que el agua cae en cascada, las ramas se balancean y el viento murmura con la misma elegancia clásica de la literatura Heian, trasladada ahora al presente.
Las doce nuevas obras de Nemoto pertenecientes a la serie Flow (Flujo) presentan composiciones de diferentes tamaños sobre papel, en tonalidades blancas, marrones y azules.
La colección desarrolla dos poemas waka escritos por el propio artista:
"Tejida con hilos de lluvia, la flor se abre en colores; de un corazón así teñido se hilan las hojas de palabras".
Y:
"Bajo la luz de la luna que se filtra entre los árboles, ¿es la presencia de las flores o el aliento de las ramas?".
Tsuneo Nakazawa (nacido en 1973) se inspiró en textos clásicos de poesía waka para forjar nueve obras en hierro. Sus temas centrales giran en torno a la luna y al concepto de yūgen, la belleza profunda y misteriosa de la existencia, tan apreciada por los poetas de los períodos históricos Heian y Kamakura.
Entre los textos transformados en formas escultóricas se encuentran versos de Saigyō, Fujiwara no Ietaka, Fujiwara no Yoshitsune y Ōe no Chisato. Sus poemas waka fueron recopilados en antologías como el Kokin Wakashū, el Shin Kokin Wakashū y el Shin Chokusen Wakashū.
Convertidas en esculturas, estas composiciones permiten que la luz proyecte sobre la pared las sombras de los caracteres caligráficos kana.
Las palabras finales de Tsurayuki en la primera antología de poesía en kana transmiten un mensaje atemporal: comprender el corazón de la poesía significa volver la mirada hacia el pasado y anhelar el presente mientras se contempla la luna en la inmensidad del cielo.
Shinya Yamamura (nacido en 1960) presenta un conjunto de cajas con tapa decoradas con los interiores iridiscentes de conchas de moluscos, entre ellas las de abulón y ostra. Estos materiales se extraen y cortan a mano antes de prepararse con las formas de los caracteres kana.
La técnica raden, que consiste en incrustar nácar en laca urushi, es una de las expresiones más características de la artesanía japonesa y posee orígenes ancestrales.
Actualmente presidente de la Universidad de Arte de Kanazawa, Yamamura desarrolla un enfoque de gran virtuosismo técnico que moderniza este medio artístico, al tiempo que establece referencias a la estética de la literatura clásica.
La naturaleza fluida de la escritura kana evoca un lenguaje visual incluso antes de adquirir cualquier significado lingüístico. Cada trazo posee un ritmo inherente, una respiración que se manifiesta en los espacios dejados intencionalmente entre las formas.
Cuando este ritmo se materializa en laca raden y hierro forjado, adquiere una presencia física.
En las piezas lacadas de Yamamura, los caracteres kana capturan la luz mediante colores cambiantes. En las obras de Nakazawa, cada trazo, trabajado a martillo sobre el hierro, adquiere peso y proyecta una sombra.
Juntos, los tres artistas recorren la evolución de una misma escritura, desde el pincel hasta el hierro y la laca, y trasladan una idea nacida en el siglo IX hasta el presente.
La exposición está acompañada por un ensayo sobre la caligrafía de Nemoto escrito por Sadako Ohki, doctora en Historia del Arte y antigua conservadora asociada de arte japonés de la Japan Foundation en el Departamento de Arte Asiático de la Galería de Arte de la Universidad de Yale.