COLONIA.- En las salas de
REHBEIN Galerie, situada en Große Brinkgasse, convergen las propuestas artísticas de Heinz Breloh, Gerd Bonfert, Andreas Gefeller y Peter Tollens, dando lugar a un rico diálogo de resonancias. El espacio que surge entre las obras de estos cuatro artistas se convierte en una cámara de resonancia de la percepción. En ella, la materialidad, la luz, la corporalidad y los procesos temporales establecen un diálogo silencioso que trasciende los lienzos, las fotografías y otros medios para adquirir una presencia plenamente tangible, con todas sus implicaciones y profundidad, dentro del espacio de la galería.
Esta propuesta se extiende, al mismo tiempo, mucho más allá de los muros de la galería. Tanto en el stand de la edición de este año de Art Cologne como en el proyecto "Heinz Breloh Circumspectio", comisariado por Katie Eva Gaj en los alrededores de la estación de transporte Köln Messe/Deutz, continúa manifestándose esta presencia invisible que da forma al espacio. La propuesta se incorpora al ritmo fugaz de la ciudad y construye un puente espacial, temporal e intelectual entre el tránsito inmediato de la vida urbana y la reflexión concentrada que tiene lugar dentro de la exposición.
El espacio que surge se revela a través de una actitud compartida por los cuatro artistas. Ninguno de ellos entiende el espacio como un contenedor dado, neutral e inmutable. Por el contrario, lo conciben como un proceso continuo de transformación, que adquiere forma únicamente mediante la acción artística, la interacción visual entre las propias obras, la relación entre los espacios interiores y exteriores y el encuentro con el espectador.
En las cuatro propuestas existe un cuestionamiento autorreferencial del propio medio artístico. Los artistas hacen visible el proceso de generación de imágenes y formas como un recorrido temporal y espacial, construyendo conjuntamente un contexto compartido que se resiste a seguir cualquier lógica rígida.
Heinz Breloh: el cuerpo como creador del espacio
Heinz Breloh (1940-2001) entendía el cuerpo humano no como un simple objeto de contemplación, sino como el creador fundamental del espacio.
En la galería, la atención se centra en sus características obras escultóricas, en las que convirtió las dimensiones de su propio cuerpo en su principal herramienta de trabajo.
Mediante gestos directos y performativos, Breloh imprimía las huellas de su cuerpo sobre masas húmedas de yeso blanco, utilizando las rodillas, los codos o todo el impulso de su torso.
Las obras resultantes, realizadas en bronce y terracota, no son representaciones estáticas, sino vestigios físicos de movimientos fugaces.
Estas piezas convierten la acción de crear espacio en una huella monumental dentro del material, desafiando al espectador a reconsiderar continuamente la posición, la ubicación y el movimiento de su propio cuerpo en relación con la escultura y la sala.
Mientras las esculturas encarnan la presencia y la fuerza de la materia, la documentación en video presentada en la exposición establece un vínculo entre el cuerpo escultórico y el proceso de creación.
La filmación muestra a Heinz Breloh trabajando en "Lebensgröße Magdeburg" (1995), en el Kunstmuseum Kloster Unser Lieben Frauen, y permite apreciar de manera tangible su proceso creativo.
Utilizando todo el torso, las rodillas y los brazos, el artista presiona su cuerpo contra el yeso húmedo, dejando una enérgica huella negativa que documenta la relación inmediata entre las fuerzas físicas, el espacio y la escultura mientras esta adquiere forma.
Andreas Gefeller: nuevas perspectivas del espacio a través de la fotografía
Andreas Gefeller (nacido en 1970) traslada esta investigación crítica del espacio al terreno de la fotografía.
Mediante complejos collages digitales compuestos por cientos de tomas individuales, combina puntos de vista que permanecen fuera del alcance del ojo humano en la vida cotidiana.
Sus obras se desprenden de una perspectiva única y fija para replantear nuestra percepción del espacio, desde vistas cenitales semejantes a mapas, como en la serie "Supervisions", hasta configuraciones estructurales microscópicas, como en "Insight Out".
Las fotografías de Gefeller cuestionan la supuesta capacidad del medio fotográfico para ofrecer una representación objetiva de la realidad, revelando que toda imagen es, en última instancia, una construcción mental y técnica.
Esta precisión también se manifiesta en la producción manual de la obra física definitiva.
Al encargarse personalmente de todo el proceso de creación de las imágenes, desde los archivos digitales de múltiples capas hasta la meticulosa impresión artística, Gefeller establece una sugerente interacción entre la construcción digital y la presencia material y táctil de la obra.
Los contrastes extremos, los matices sutiles y la delicada profundidad de la superficie del papel otorgan a sus fotografías una cualidad cautivadora, casi pictórica, dentro del espacio expositivo.
Gerd Bonfert: la fotografía como dibujo de luz
Gerd Bonfert (nacido en 1953) enriquece este encuentro artístico con una dimensión fotográfica marcadamente fenomenológica y poética.
Sus obras exploran las capas sutiles y fugaces de luz, sombra y materialidad.
Las fotografías de Bonfert no son simples registros del mundo exterior, sino condensaciones visuales que convierten el propio acto de mirar en su tema central.
El artista entiende la fotografía en el sentido más profundo de su etimología, como una forma de dibujar con luz, y aborda cada pieza como una obra integral que acompaña personalmente desde la concepción inicial hasta la impresión definitiva.
Al recorrer paisajes y espacios naturales con una cámara oscura construida especialmente para su trabajo, busca lugares específicos de quietud y resonancia.
Una vez que encuentra el sitio adecuado, coloca su cámara y se entrega a un proceso pausado de largas exposiciones, permitiendo que el propio tiempo deje su huella sobre la emulsión fotográfica.
De regreso en su estudio de Colonia, mantiene este enfoque riguroso hasta completar cada obra, revelando manualmente las exposiciones y realizando copias mediante técnicas tradicionales de cuarto oscuro.
Sus fotografías capturan las transiciones silenciosas entre la presencia y la ausencia, generando espacios fenomenológicos de una intensidad sutil y onírica.
Gracias a la elección de perspectivas amplias, los paisajes de sus imágenes parecen extenderse mucho más allá de los límites del encuadre.
Peter Tollens: el color como materia y experiencia sensorial
Peter Tollens (nacido en 1954) aporta al conjunto la presencia material del color en estado puro y su dimensión sensorial.
En sus obras, la pintura se acumula mediante una aplicación paciente de múltiples capas hasta convertirse en una sustancia física que absorbe y refleja la luz de manera perceptible.
Tollens cuestiona el medio pictórico hasta llegar al núcleo de su autonomía.
En esta exposición se presentan casi exclusivamente sus "Eifel Studies" (Estudios de Eifel).
Estas obras de pequeño formato revelan que el punto de partida del artista se encuentra en impresiones concretas del paisaje y en espacios emocionales interiores.
Aunque el elemento figurativo permanece presente como una sugerencia discreta, en el conjunto más amplio de su producción el paisaje reconocible cede progresivamente su lugar a una presencia pura y autónoma del color y la emoción.
En los "Eifel Studies" se abre una profundidad fascinante que permite percibir plenamente la jerarquía de las pinceladas, la aplicación de capas y el color entendido como medio y materia independientes.
Sus pinturas invitan a detenerse y contemplar con calma, creando un ámbito de percepción en el que la materia pictórica, la superficie y el tiempo se fusionan en una unidad indivisible.
Un espacio que surge del encuentro entre cuatro artistas
Al reunir estas cuatro propuestas, la exposición "Der Raum ... der entsteht" (El espacio... que surge) alcanza su punto culminante dentro de la galería.
Desde las huellas físicas del cuerpo de Breloh hasta las complejas estructuras visuales superpuestas de Gefeller, que se extenderán temporalmente hacia la ciudad y la feria de arte; desde los espacios perceptivos impregnados de luz de Bonfert hasta la densa materia pictórica de Tollens, el concepto de la exposición se expande a través de una realidad particular y vibrante que surge en ese mismo lugar.
La interacción entre estas propuestas no es simplemente acumulativa, sino transformadora.
Cada mirada y cada paso dentro de la sala activan nuevas relaciones, hacen vibrar las superficies y despliegan una dimensión que continúa desarrollándose en la experiencia del espectador, ampliando gradualmente el espacio mucho más allá de cada obra individual.
Elisa Mosch, 2026.